RESEÑA HISTÓRICA
Época prerromana: Los primeros ocupantes de los que se tiene conocimiento son unas tribus indígenas formadas por los Cilenos, que practicaban ritos paganos, entre otros, en honor al Dios Edovio (nombre tomado actualmente por un grupo de danzas de Caldas). Los romanos sometieron estas tribus y denominaron estas tierras como "Aquis Celenis" o "Aquae Celenae", por el fenómeno termal. Es difícil esclarecer la relación que puede existir entre el tesoro prehistórico de Caldas y los Cilenos. Este tesoro se puede contemplar actualmente en el Museo de Pontevedra.
Época romana: Debido a la situación estrátegica y privilegiada de la villa, los romanos le asignaron la categoría administrativa de "Municipium", por lo que la villa gozaba de los derechos de la ciudanía romana, siendo sede de una de las legiones romanas que guarnecían Galicia. Los restos arqueológicos romanos son muy abundantes (cabe destacar los puentes incluidos como blasón en el escudo de la villa). Tres puentes son parte del legado romano:

Puentes romanos en Caldas
Arte Románica: Abundan las iglesias románicas, construidas y ajustadas a las normas artísticas de las escuelas compostelanas, en las que son notorias las influencias culturales procedentes de las Peregrinaciones. Destacan las iglesias de Santa María, San Andrés de César, Santa María de Vemil y San Estebo de Saiar (VER IGLESIAS EN LA SECCIÓN "FOTOS").
Sede Espiscopal: En las actas del Concilio I de Toledo y del Concilio I de Oviedo encontramos referencias a Caldas como Sede Episcopal. El nombre romano Celenis, desaparece para ser sustituido por Caldas de Rex, o también por Caldas de Reis (nombre actual), consolidándose el topónimo natural basado en la propiedad de las aguas termales. En cuanto a la identidad del "Rex", ésta se debe al nacimiento de Alfonso VII, hijo del Conde don Ramón y de Doña Urraca, que habitaban un pazo con torre, que posteriormente fue derribado, con cierta polémica, para utilizar las piedras en la construcción de la iglesia parroquial de Caldas (finales del siglo XIX). A partir del siglo XII, Caldas aparece incorporada al Señorío de los arzobispos compostelanos, pasando a tener mucha importancia en las rutas seguidas por los peregrinos xacobeos.

Derribo de la Torre de Doña Urraca en el año 1891. Foto archivo. Parte de las piedras se utilizaron para la construcción de la iglesia parroquial de Santo Tomás (1890-1894)
A finales del siglo XVI, deja de ser población sometida a la jurisdicción del Arzobispado de Santiago. Más adelante se asentaron en la comarca numerosas familias hidalgas, de las que conservamos como recuerdo algunas casas blasonadas. A partir del siglo XVIII, Caldas se mantuvo como una tranquila villa de provincias, destacada por ser cabeza de partido xudicial. La mayoría de la población se dedicaba a la agricultura, mientras unas pocas familias acomodadas ejercían profesiones liberales, regentando incluso pequeños negocios y emprendiendo proyectos industriales.
En el último cuarto del siglo XIX y principios del XX, la villa adquirió su fisonomía actual, con la construcción del Parque-Jardín, Escuelas Públicas, Asilo de Ancianos, Nueva Travesía, Casa Consistorial-Juzgados y Carcel, la remodelación del viejo puente sobre el río Umia, la construcción de la nueva iglesia parroquial de Santo Tomás, que sustituyó a la vieja existente junto a las burgas, y la plaza colindante (hoy "plazuela"). Todo eso unido a la desaparición de la Casa-Torre de Doña Urraca.
NOTA: Más sobre historia se puede encontrar en las siguientes publicaciones:

Entrada a Caldas desde Pontevedra
EL TESORO DE CALDAS DE REIS
El día 20 de diciembre de 1940 se descubrió un tesouro (técnicamente llamado "Depósito de As Silgadas") en el lugar de As Silgadas cuando unos operarios se dedicaban a la labor de emparrado y se disponían a realizar un agujero en el terreno. Fue D. Amalio Touceda quien personalmente lo encontró. Se calcula que en origen tenía un peso de 27 kgs, hoy 14,9 Kgs, y está expuesto en el Museo de Pontevedra.
Es el tesoro de mayor peso encontrado en la península Ibérica, así como uno de los mas importantes de Europa. Según estudios arqueológicos realizados, este tesoro data del período 1500-1600 a.C. (Más información en la publicación "El Tesoro Desencantado")

Tesoro de Caldas. Conjunto. Museo de Pontevedra
EL ESCUDO DE CALDAS DE REIS
Escudo de armas, representado por cuatro cuarteles. Tiene en su parte superior izquierda el nacimiento del infante emperador Alfonso VII, hijo del matrimonio de la reina Doña Urraca con D. Raimundo (nacido en 1104 en Caldas), príncipe de la Casa de Lorena.
La parte superior derecha representa el castillo, donde nació y se educó dicho emperador, derribado por sus últimos poseedores. Se trata de la poderosa familia de los "churruchaos"
La parte inferior derecha representa los dos puentes existentes en la villa, el de la Herrería y el puente romano sobre el río Bermaña.
El cuartel inferior izquierdo representa las aguas termales con la denominación latina "aquis celenis".
Las cadenas que rodean al escudo, donde pendura un toisón, fueron donadas por el rey Alfonso VII a la villa por llevar ésta nombre de Rei.
En la capilla de San Roque, patrón de la villa, está un escudo igual, mientras que cabe destacar que el Concello de Caldas de Reis no tiene reconocido su escudo heráldico municipal.
LOS "CAMPANEIROS" DE ARCOS. 1630
Desde 1630 funciona en Arcos un taller de fundición de campanas y metales finos a cargo de los "Hermanos Ocampo". Este taller comenzó en el referido año sus actividades en el lugar de Ameal, fundándolo D. Felipe Blanco Ocampo. En 1886 D. Melchor Ocampo trasladó el taller al lugar de Badoucos, sucediendo a éste D. Juan Ocampo que falleció en 1954, padre de los actuales propietarios. En la parroquia son conocidos como "os campaneiros" (seis hermanos). Todos colaboran pero la dirección y gestión la llevan Laureano e Manuel, aunque la parte artesana propiamente dicha corre a cargo de D. Enrique López (actual regidor de la Entidade Menor de Arcos).

Hermanos Ocampo-Arcos da Condesa. Campaneiros desde 1630